Renuncia a la dirección del Instituto Geográfico
Representó al gobierno español en los Congresos Internacionales de Geografía de 1873, 1881, 1883, 1885 y 1887.
En 1889 renunció a la dirección del Instituto Geográfico, no queriendo aceptar el control económico sobre su presupuesto, común a todos los organismos oficiales, que por primera vez le imponía el ministro de Fomento, conde de Xiquena. Marchó a Niza, donde murió en 1891.
A sus importante obras personales, sus biógrafos suelen añadir las realizadas por el Instituto Geográfico durante su etapa de Director, tales como el «Plano de Madrid» a 1/2.000, de 1872, el «Mapa de España, con la división del territorio en Zonas Militares» a escala 1/1.500.000, de 1882, y la «Reseña Geográfica y Estadística» (1888).
La vida privada de Ibáñez tiene puntos oscuros, sistemáticamente ocultados, ya que su biógrafo más consultado ha sido su hijo. No se trata sólo de las cuestiones económicas aludidas, sino de las malversaciones que denunció en la prensa el periodista Antonio Valbuena, a lo que se añadió el descubrimiento tras su muerte de que había sido bígamo. Esto último generó un escándalo formidable, como consecuencia del cual su título nobiliario no tuvo sucesión inmediata y al estar diez años vacante, fue suprimido por decreto de 8 abril 1909 (Gaceta 98). Reivindicado después por Carlos Ibáñez Grandchamp, hijo de su segundo matrimonio, fue denegada la petición según Gaceta n.° 104, de 18 abril 1916, aunque a pesar de ello el demandante dio en titularse «Marqués de Mulhacén» y así firmó varias publicaciones. Un larguísimo pleito entre sus sucesores tuvo como resultado la adjudicación del título, según BOE de 8 de julio de 1993 a D. Carlos Willemin e Ibáñez de Ibero, nieto del general y de su segunda esposa.
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